sábado, 22 de mayo de 2010

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Sometimes simpler is better.

domingo, 2 de mayo de 2010

Los misterios de la Alemania profunda

Hay una cosa que, desde hace un tiempo, me viene sorprendiendo acerca de las costumbres alemanas (o al menos la Alemania del Este), y es el afán por madrugar. En Leipzig, hay panaderías / confiterías que ofrecen desayunos a partir de las 05:30 de la mañana; si sobre esa hora te montas en el tranvía, éste irá llenito de gente que se encamina a su trabajo (que no se yo qué trabajos empiezan a las 6 de la mañana, pero aquí parece lo normal), y si vas al supermecado sobre las 09:00, las calles están altamente transitadas y hasta hay cola en la caja. Los Sábados, además, la panadería cierra a las 11:00, así que si no te espabilas y te quedaste sin pan el día anterior, te toca desayunar muesli.

Por una parte, tiene su encanto, porque recién levantada noto que la vida ebulle en la ciudad. Por otra parte simplemente no lo entiendo, no entiendo cómo esa misma vida gira tanto en torno a la costumbre de levantarse tan temprano.

En Sevilla probablemente no es que el Sábado la panadería cierre a las 11:00... probablemente, es que abra poco antes. Y ya ni que decir queda que es sobre esa hora cuando en las calles ves a las maris con sus carritos llenos de frutas y verduras, caminito de la carnicería o la pescadería de turno a tener el ratito de cháchara. Son las 12 de la mañana cuando todo comienza y al que sigue durmiendo lo despiertan o el afilador o el butanero.

Y... bueno, a las 05:30 de la mañana en Sevilla por no haber, no hay ni autobuses.